(Acracia 60) Territorialidad Selk´nam

Los antepasados de los Selk´nam solían referirse a un tiempo remoto donde su territorio de origen llamado Karukinka estaba unido al continente, luego de un gran cataclismo su hogar fue separado para siempre de sus hermanos del norte Gününa Küna y Aoni´ken respectivamente, desde ese remoto tiempo se cree que esta sociedad quedó aislada del resto del mundo o más bien ese sería el consenso general, considerando que los Selk´nam nunca desarrollaron la navegación, al igual que sus vecinos del norte que inclusive debido a sus principios espirituales ni siquiera consumían pescado o mariscos. No obstante, en base a la nueva evidencia arqueológica podemos precisar que los antepasados de los Selk´nam nunca estuvieron solos, por el contrario, la existencia de grupos humanos dedicados a la pesca y recolección marina se remontan alrededor del 4.000 hasta el 3.500 a.C., los arqueólogos han encontrado evidencia de restos materiales diseminados en la península de Brunswick, en el seno de Otway y en la isla de Englefield en el actual extremo occidental de la Patagonia, con respecto, a estos hallazgos materiales, eventualmente, pudieran existir grupos humanos dedicados completamente a la pesca o la recolección de orilla durante el periodo Paleoindio considerando lo peligroso que significaba la cacería de megafauna, pero, no existe evidencia material suficiente.

Para 1520 se puede considerar la existencia de Selk´nam, Yaganes, Kawesqar y Haush históricos, considerando los primeros avistamientos de europeos que acompañaban la expedición de Hernando de Magallanes quien bautizó el sur del estrecho que navegó como tierra de humo, que derivó más tarde a Tierra del Fuego. Evidentemente, este territorio no estaba poblado solamente por los Selk´nam ya que éstos sólo poblaban el norte (Parika) y centro (Herska) de Karukinka, que estaría dividida en 82 territorios diferentes o Haruwenh, sólo 69 habrían correspondido directamente a los Selk´nam, mientras que 11 a los Hauch y 2 a los Kawesqar, además, es importante precisar que alrededor de 10.000 Km² de la isla son completamente inhabitables para los seres humanos. Por lo tanto, los Haruwenh plantean un serio problema para la sociedad Selk´nam, como, por ejemplo, existirían territorios costeros, con o sin bosque, además de tener pocos o muchos vecinos, dependiendo la ubicación del territorio habitado, además de considerar el importante factor de las migraciones constantes del guanaco, único animal mayor residente en la isla, si lo comparamos con el contexto que vivían los Kawesqar o los Yaganes no poseían estos problemas, debido a su trashumancia marina, es decir, estas familias articulaban distintos espacios territoriales que ocupaban para la pesca, recolección de mariscos, caza menor o mayor, además de otros espacios de intercambio o ceremonias religiosas, este factor se explica porque los parámetros territoriales de estas sociedades no eran tan rígidos y se caracterizaban por ser flexibles.

La sociedad Selk´nam estaba cruzada por disputas internas, motivadas por la transgresión de un territorio o la caza sin autorización previa, lo que se traducía en actos de sangre o guerras internas, lo que regulaba a fin de cuenta el crecimiento demográfico de los Haruwenh o bien dejaba desprovisto a un territorio de sus guerreros, lo que eventualmente propiciaba el rapto de mujeres por hombres del interior o de canoeros en la costa. Al parecer la territorialidad Selk´nam podría plantear un problema parecido al que actualmente genera la propiedad privada en nuestra enfermiza sociedad, aunque, es necesario generar un análisis más acabado antes de juzgar de manera negativa a esta aislada sociedad, como, por ejemplo, el espacio limitado que pudo haber ocupado cada familia extendida, considerando la extensión total de tierra del fuego, pero, existe otro importante factor cultural que puede ser determinante a la hora de sacar conclusiones con respecto a la problemática que intentamos abarcar. Dentro de la cosmovisión Selk´nam se cree que antiguamente cada familia poseía un vínculo especial con su Haruwenh de origen, ya que cada linaje se vinculaba con un antepasado mítico que se materializa en una loma, río, animal, ave o algún cuerpo celeste, no obstante, esto no fue siempre así, ya que hubo un tiempo desgraciado donde las familias Selk´nam vivían en forma miserable por culpa de una mujer sumamente poderosa llamada Taita que era una especie de hechicera o un chamán más bien, que era malvada y egoísta, ocupó buena parte de sus poderes en acaparar toda el agua, los animales y aves dentro de un territorio delimitado fuera del alcance de la mayoría de los Selk´nam, cuentan los antiguos que murió mucha gente de hambre y de sed. Todas las familias rodeaban el territorio de Taita esperaban su porción de carne o agua, ya que esta mujer evitaba el acceso a la costa para recolectar mariscos o cazar lobos marinos, cualquier persona que quisiera entrometerse o sacar algún provecho de su propiedad, cierto día los ancianos se juntaron, destacándose el más viejo de todos Kaux (lechuza) quien propuso a su nieto más joven Taiyín (colibrí) quien vino a través de un mensajero, pernoctando en la casa de su abuelo sobre las hambrunas y las consecuencias nefastas de la autoridad de Taita a quien le gustaba mandar a la gente (y verla morir).

La gente se reunió cerca del territorio de Taita, a la espera del plan del hábil Taiyín cuyo plan estaría planificado en secreto con su amigo de confianza Kamkai (carancho), quienes armaron una estrategia se vestían con pieles de guanacos simulando ser animales para acercarse a la tienda de Taita, una vez concretado esto Taiyín espero que Taita finalmente saliera de su tienda para ocupar hábilmente su honda para poder derribarla, su lanzamiento de su piedra sería tan certero que decapitó a la mujer en un instante. La sangre de Taita salpicó en toda Karukinka, por ende, la gente se negó a beber esa agua contaminada y le pidieron a Taiyín que deshiciera de ella lanzándose hacia el norte. El joven cazador celebró enérgicamente su triunfo lanzando piedras con tal fuerza que abrían cuerpos de agua y ríos por todas partes al norte una de sus piedras formó el estrecho de Magallanes, mientras que al sur una de sus piedras formó el Beagle, paulatinamente así el hábil hondero formó otros canales australes hasta que su abuelo aconsejó al joven que parara con su festejo, finalmente toda la gente celebró, comió carne y mariscos bebió agua hasta que en la noche Kauk hablo con Taiyín hablando sobre la partida de su nieto al norte, quien afirmó que nunca más regresaría y que todo estaría organizado según el criterio del anciano Kauk, éste envió a un grupo de cazadores a conseguir carne de guanaco porque habría una gran junta donde el anciano se dirigió a la muchedumbre diciendo lo siguiente:

“(…) En el futuro, ¡la situación no debe ser igual que en aquel entonces, cuando Taita vivía! Si un hombre mandará sobre los demás, entonces sería como antes. ¡Mataríamos a un hombre así, le sucedería lo mismo que a la peligrosa Taita!” (Gusinde, 1982).

El significado genuino sobre este relato puede trascender nuestras nociones sobre violencia de género, ya que para nuestra perspectiva occidental puede ser violento que un joven decapita a una mujer con una piedra, pero, si se analiza detenidamente el discurso de Kauk él advierte que si un hombre llegara a mandar a otros se podrían repetir las mismas repercusiones que se habían suscitado en el pasado con Taita, esto obviamente trasciende la lógica sobre la violencia entre hombres y mujeres, es decir, si los antepasados de los Selk´nam deseaban tener un buen vivir, necesitan estructurar una lógica de uso del territorio que permitiría el bienestar de cada familia y no el de una persona o un grupo de personas en contraposición del resto, caer en la decadencia o el mal absoluto como definen el individualismo los Tupi Guaraní era justamente lo que querían evitar los Selk´nam a toda costa. Nuestra sociedad que promueve el individualismo, el desarrollo o el crecimiento nos tiene sumidos a los intereses particulares de nuestros gobernantes, que a su vez responden a los intereses del mercado, lamentablemente, al parecer nuestra sociedad no posee aún, un joven que sea capaz de tener una maestría tal con la honda que sea capaz de decapitar a nuestros gobernantes o los empresarios que acumulan gran parte de las riquezas del mundo, pero, hablando enserio volviendo al relato la importancia Kuak (lechuza) es ser el anciano que es en sí mismo el portavoz de la voluntad de su sociedad y no una especie de líder canónico sádico como Taita.

Por lo tanto, cabe preguntarse si ¿Estos principios son homologables a los valores del anarquismo? La respuesta no deja de ser obvia, lamentablemente el error de muchos anarquistas y de muchas organizaciones anarcosindicalistas es delegar al anarquismo a un contexto político, en circunstancias de que el sustento del anarquismo no es político, es netamente cultural, por ende, la incapacidad de los anarquistas de ver nuestros anhelos reflejados en los ojos del otro; porque el anarquismo no es algo que se conquiste a la fuerza, es un proceso que debe originarse a partir de la sociedad misma, en pocas palabras no es una imposición de clases sociales, ya que como muchos marxistas o libertarios repiten hasta el cansancio “la historia se resume en la lucha de clases”, el devenir de la humanidad no se puede resumir en el origen de la historia o la lucha de clases, por el contrario, la búsqueda de libertad, de felicidad y el amor son los sentimientos que mueven a los seres humanos a cooperar, dialogar, superando sus posturas individuales en pos del entendimiento y bienestar de todos. Esa ignorancia deliberada es lo que tiene a un buen sector de los libertarios y los anarquistas en el estado decadente en el cual estamos ahora, delegando nuestros pesares al Estado, el capitalismo, la banca, la iglesia, las organizaciones marxistas, sus partidos políticos o las intervenciones marxistas en el interior de las organizaciones anarquistas (FEL, GESTA, AL, FAO). Es momento de hacer una autocrítica seria en torno a nuestras organizaciones y en especial a los anarcosindicalistas que al parecer tienen la misma miopía que los marxistas, dejando afuera de sus ideales 370 millones de seres humanos cuyos antepasados vivían fuera de la lógica en la cual estamos insertos hoy en día, lamentablemente, los anarquistas estamos condenados no por culpa del resto, sino, que por culpa de nuestra propia ignorancia.

El lanquino ácrata.

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