Porto Alegre, Brasil: “Cuando la anarquía perturba”

Hay muchas cosas que decir, pero empezaremos con las más urgentes. El 25 de octubre comenzó una persecución anarquista contra la FAG (Federación Anarquista Gaúcha) Instituto Parrhesia, la ocupa Pandorga y algunos individuos que fueron allanados por la policía. Si no todos, probablemente una buena parte de la diversidad anarquista fue alcanzada y varios de ellos hablaron firmemente de su acuerdo contra la represión. Y este es un aire fresco que fortalece a todo aquel que siente sedición.

Es evidente que el objetivo de los agentes de represión también apunta en nuestra contra, en contra de las publicaciones que hemos hecho o en las que participamos. Y eso es lo que vamos a decir. La cronología de la Confrontación Anárquica “, la que recoge información del 2000 al 2015, y la que recoge el detonante anárquico del 2016, ambos son los libros que se exhiben como” evidencia “de vandalismo, ataques y actos criminales. Entre las muchas maneras en que el anarquismo tiene que buscar la libertad, estos libros hablan de la informalidad anárquica como una opción según el rostro de la dominación actual. Además, aclaramos que estos libros hablan de acciones pero no sólo de anarquistas. El enfoque de los libros es la difusión de acciones anárquicas. Para ser más precisos, difunde acciones en las que sentimos el aroma de la anarquía. Y entre el anarquismo y la anarquía hay diferencias que pueden ser delicadas pero que son importantes.

El instinto anárquico es ese impulso antidominante que puede estar presente en cualquier individualidad o colectividad, más allá de las pertenencias ideológicas y la militancia política. Por eso en las cronologías incluimos en las crónicas conflictos de poblaciones no occidentales, conflictos callejeros dentro de protestas mayores y motivaciones diversas, acciones contra el Estado y el Capital, y más. Lejos de seguir la teoría, aclaramos esto ya que la persecución contra los anarquistas no considera estas diferencias para encontrar un chivo expiatorio de múltiples sucesos que molestaron a los policías y a los poderosos de siempre. Sorprende que la policía, el diputado Jardim y los medios de comunicación, muestren como grandes noticias algunos hechos que ya estaban en los titulares de la prensa en ese momento y que ya han sido registrados por la policía, sólo porque todos estos hechos están condensados en nuestras publicaciones. Ninguno de los libros es un reclamo. Son libros de una memoria anárquica, con acciones y conflictos mucho antes de la existencia de la Biblioteca Kaos, que seguramente continuarán más allá de nosotros. La publicación muestra con alegría y sí, con la cabeza en alto, la existencia de una confrontación anárquica que responde a la dominación, la devastación de la tierra y el ataque contra todas las formas de libertad, pero no reclama la responsabilidad de estos hechos que pueden ser recogidos, como hemos hecho desde varias páginas de Internet y periódicos locales. Y si hemos sensibilizado a estas publicaciones sobre el riesgo que presentan, es porque la insumisión merece ser defendida, aullada, celebrada y gritada por todos los medios posibles. Nunca creeremos ni respetaremos la obediencia que pretenden imponer, la sumisión y el miedo que quieren vacunar a las personas desde el momento en que nacen.

Por lo tanto, las acciones impresas en las cronologías son ataques contra la materialidad de la dominación. Eso es contra edificios, coches, máquinas, carreteras, ventanas. Cosas. Objetos. Símbolos. Los policías en el territorio controlado por el estado brasileño son internacionalmente famosos por ser una fuerza policial asesina. Las denominadas “operaciones de pacificación” son masacres, auténticas masacres, como Candelária y Carandiru, así como el asesinato de Eltom Brum a sus espaldas, que incluso tuvo una multitud de policías recibiendo al asesino. ¿Son ellos los que hablan de terror, de bandas malignas, de intento de asesinato? Muestran un cabestrillo y ladrillos ecológicos como armas mientras sostienen armas. Hablan de terrorismo y de pandillas malignas mientras preparan la próxima invasión contra una aldea o favela, donde los muertos ni siquiera serán mencionados por los medios de comunicación. Que insignificantes son para ellos. Nos gustaría creer que todos se sienten insultados por la evidencia del Delegado del Jardín. En un contexto donde las armas son comunes, los ladrillos ecológicos presentados como explosivos son un insulto a cualquiera. Sin embargo, no olvidamos cuando Pinho Sol[famoso desodorizante] fue considerado un arma y utilizó “evidencia” contra Rafael Braga* a quien retenían tras las rejas hasta que le dio tuberculosis, es decir, hasta que sintieron que habían hecho todo lo posible para matarlo.

La represión contra los anarquistas muestra dos cosas. En primer lugar, presentar a los “terroristas” en la pantalla sirve como un programa de televisión para desviar la atención de temas como la corrupción, el descrédito político-policial y el lento genocidio a lo largo de las reformas económicas. Que ahora intenten resolver los hechos de 2013* y perseguir un libro y una literatura, muestra claramente un intento espectacular de ocultar el creciente ataque a la población, despolitizar a través de las amenazas y propagar el miedo incluso a la lectura (evidentemente las prácticas democráticas). La segunda cosa que presenta una persecución anarquista es que la anarquía perturba. Cuando hablamos de anarquía que perturba, claramente no estamos hablando de niños y niñas bien educados que actúan dentro de los límites impuestos por el poder, no hablamos de personas que tienen leyes en sus cuerpos y corazones que dibujan sus límites de acción. Cuando hablamos de anarquía que perturba, hablamos de una insubordinación tan fuerte de personas y grupos que han podido interrumpir la normalidad de la plaza de poder, paralizar la ciudad, romper los símbolos de militarización en Haití**, quemar los vehículos que se apoderan, y matan arrastrándose como caballos de la inquisición (Claudia no olvidamos tu muerte).

Los libros de la Biblioteca Kaos difunden esta anarquía. El que molesta. El que responde al choque de la agroindustria, la civilización colonizadora, la militarización, el ecocidio, la sociedad carcelaria… En palabras más sencillas, mientras que la dominación trata de destruir el planeta y todo lo que encuentran indeseable, difundimos lo que ataca la dominación.

Y cuando la anarquía molesta, la reacción de los poderosos amenaza y quiere oler el miedo. La respuesta anárquica a esta persecución permanecerá en nuestros corazones y acciones. La forma en que nos enfrentemos a esta encrucijada marcará el momento de nuestro paso por el camino de la vida rebelde.

Fortaleza y solidaridad con los procesados por la Operación Érebo.

Traducción G. Acracia FALV-IFA.

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La conquista y el genocidio en América (Acracia N°71)

Hoy por hoy, las generalizadas y autodenominadas “izquierdas” suelen arrastrar desde hace unos años la palabra GENOCIDIO al momento de referirse sobre la conquista de América. Ya es un hecho concreto para muchísima gente que durante la conquista de América hubo genocidios completos de pueblos, así como en los años posteriores de la conquista (como lo es en el caso del genocidio en Argentina y “la campaña del desierto” del general Roca). Utilizar este término (genocidio) para referirse al periodo de la conquista no es errado, y ha sido utilizado para mostrar la parte “oculta” o que estuvo más oculta en la historia tradicional que nos dijeron en el colegio y con la cual criaron a nuestros padres. Sin embargo, a pesar de que ha ayudado a hacer justicia a la realidad de los hechos, el lenguaje puede jugarnos una mala pasada y ocultar una parte importante de lo que significó la terrible conquista europea en América.

El 12 de octubre de 1492 empezó un largo proceso que llevaría a transformaciones sociales, culturales y geográficas de todo el continente que hoy conocemos como América. La conquista de América fue una conquista cultural y militar, iniciada por la corona española contra todos los pueblos que vivían en “el nuevo continente”. Además con el tiempo se sumaron más países de Europa. En una conquista se somete a una población o civilización determinada a seguir las imposiciones variadas a la población conquistada: estas solían ser religiosas, culturales, ideológicas e incluso desde un paradigma, una cosmovisión totalmente distinta, de parte del bando conquistador hacía los pobladores conquistados. Eso fue lo que ocurrió en América, esa es la razón por la cual escribo estas palabras en Español. Porque conquistaron todo el territorio, lo nombraron con sus letras y su forma de pensar, imponiendo todo lo que ellos creían correcto. Y lo hicieron por los peores métodos: masacres, guerra con sus artas tecnológicamente avanzadas contra las que poseían los locales, mentiras, abusos sexuales desde esclavas sexuales a matrimonios obligados, y genocidios (entre muchas muchas cosas). Un genocidio, es donde se extermina, aniquila, se masacra a una población o civilización completa por motivos étnicos, religiosos o ideológicas en contra de grupo grande de personas. Las conquistas, a diferencia de los genocidios, son planificadas con el fin no de hacer desaparecer del todo a la gente a quién están sometiendo, pues buscan someterlas para sacar un provecho de este (monetario, espiritual, sexual etc). Rara vez los campos, las minas, los ríos y los mares dan excedentes y productos para obtener riquezas de su explotación sin manos que mueven los picos, los remos, las palas y las redes. Para lograr una conquista exitosa entonces, es necesario doblegar a las personas que habitan el espacio geográfico que se quiere conquistar para la explotación, en este caso, de la Corona española sobre el territorio. Una vez conquistados, los conquistadores generalmente llevaban a cabo castigos y torturas ejemplares para mantener a la población local controlada. En el wallmapu tenemos el ejemplo de Caupolicán, que fue obligado a sentarse sobre una pica: mucho más arriba tenemos a Tupac, o Atahualpa: todos castigos coercitivos por medio de la represión del conquistador con un único fin: enviar un mensaje de terror y sometimiento sobre todo aquel que pensase en resistir. Esto no quiere decir en ningún momento que no hubo cientos de genocidios a pueblos por mano del hombre europeo, porque los hubo. Pero cuidado al olvidar también la parte conquistada, aquellos que vivieron esclavos de la imposición cultural, espiritual y mental del hombre blanco; que no murió y sufrió durante generaciones las torturas, las muertes y violaciones y diferentes abusos que el hombre blanco le hizo a esta nueva América para domesticarla, someterla, y explotarla.

Diego Vásquez.

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Maüñimin IV: La Confederación de Salinas Grandes. (Acracia 65 abril 2017)

 

desecharEl siglo XIX se puede caracterizar, como un periodo especifico donde nacen o toman forma los Estados Nacionales en los cuales vivimos (para bien o para mal), no obstante, es importante que las nuevas generaciones o bien un grupo reducido de las sociedades contemporáneas sean organizaciones indígenas, grupos de afinidad u organizaciones anarquistas (aunque estas sean reducidas) sean capaces de generar un discurso en contra de “nuestros padres fundadores” o más bien la ficción que explica el contexto en el cual vivimos actualmente. Puesto que, resulta un poco contradictorio la forma en la cual desde pequeños la educación escolar nos deforman y nos inculcan que Bolívar o San Martin fueron grandes revolucionarios, a los cuales les debemos nuestra libertad, aunque, en realidad fueron un conjunto de líderes militares mafiosos, que, mientras pregonaban la libertad, igualdad y fraternidad solo se encargaron de consolidar los privilegios de la aristocracia criolla; todos estos relatos omiten por completo la participación de los inquilinos, nativos o afro descendientes que fueron ocupados como carne de cañón en “las guerras de emancipación”. No obstante, los capítulos anteriores de Mauñimin, se centran en las bases del federalismo en la sociedad mapuche, entendiendo este sistema de organización político, como una construcción político horizontal que las y los anarquistas descubrimos en forma reciente, asimismo, si bien los Iroqueses fueron los pioneros en generar un tipo de organización, al respecto, sería prudente señalar que existieron otro tipo experiencias políticas similares en el Abya Yala.

Los antepasados de los mapuche contemporáneos fueron capaces de desarrollar formas un tanto rudimentarias en las cuales organizarse federativamente, en torno a alianzas matrimoniales y el Gülam donde se generaba una lógica de traspaso de conocimientos entre un territorio a otro, estrechando lazos de sangre. Con respecto a esto último, una organización de carácter federativa no necesariamente tiene que ser en estricto rigor político, existen vínculos federativos económicos como los que se dieron en la costa del noroeste del Abya Yala, es decir, en un territorio sumamente accidentado geográficamente, se generó un complejo entramado ceremonial en torno al intercambio, bautizado como Potlach en cual participaron un sinnúmero de sociedades con lenguas y tradiciones diferentes como los Kwakiutl,  Nisqually, Quinault, Tlingit,  Tsimshian, Yurok, entre otros. Estas relaciones federativas tomaron formas lingüísticas como se expresan en las familias lingüísticas que se pueden ubicar en este continente como el Tupi Guaraní, Arawak, Tupaya, Algonquina, que estaban presentes heterogéneamente en varios territorios simultáneamente, en pocas palabras, el federalismo puede tomar las vertientes culturales indefinidas, siempre que estén acorde a las necesidades de un grupo humano determinado. Tras esta larga introducción, volvamos al siglo XIX, considerando que desde luego la expansión de los Estados nacionales no estuvo exenta de la resistencia armada de varias sociedades que anteriormente habían conservado su libertad y autonomía, es así como se destacan a líderes prominentes como Nube Roja, Gerónimo, Magniñ Wenü, Kallfükurá, Kajeme, Apiaguiaky Tumba y tantos otros que se pierden en los grandes relatos ficticios de los Estados que actualmente nos pisotean.

El génesis de la Confederación de Salinas Grandes, se produjo en gran medida por los odios mutuos que se profesaron un puñado de longko, cuyos resentimientos se generaron en parte en una guerra civil de los wingka en el norte, posteriormente conocida como “  de independencia”. Por entonces, muchos longko prestaron servicios a las familias criollas para atacar las haciendas de sus rivales políticos, es decir, los malones que protagonizaron durante el régimen colonial los weychafe en la frontera se materializaban a principios de siglo XIX en las ricos latifundios que eran propietarios los descendientes de los conquistadores españoles, de ahí, que los compromisos políticos que se prestaban era que los longko entregaran parte del botín de sus malones, pero, esto muchas veces ni se cumplía como el caso del longko Marriluan (diez guanacos) que no se molestaban en entregar ningún animal o cereal robado. Estas guerras generaron una rivalidad entre los longko Kolipí, Koñoepán respectivamente que eran patriotas y Magniñ Wenu, Juan Kallfükurrá .y Marriluan; autoridades que habían adquirido un gran prestigio en base a sus destrezas militares, de ahí en más todo se complejizaría con la denominada “guerra a muerte” donde el joven Estado chileno pretendería
le devasta de manera autónoma e inteligente, en todos los frentes de batalla que sean necesarios librar, para que juntos podamos regocijarnos, y volar sobre la brisa, que cada cual pueda captar. Sólo allí hay verdadera democracia, sólo allí hay verdadera igualdad. Desafía al poder, en todas sus formas, en todas sus imposiciones, pero hazlo de una manera en que no lo nutras, ni pueda resucitar. Diego Vasquez Maüñimin IV La Confederación de Salinas Grandesmaterializar el asesinato sistemático de cualquier persona que guardara algún tipo fidelidad al Rey de España, destacándose la figura de Benavides y de los hermanos Pincheira. En efecto, la guerra se esparció como una peste en el Ngulumapu, ya que las autoridades chilenas se dieron cuenta rápidamente de que sus aliados eran pocos, además de que en general los mapuche que respectaban las leyes de un estado tan decadente que lo podía ser el Estado chileno a principios de 1820 era casi nula, por ende, a fin de mantener sus alianzas recurrieron a los parlamentos en especial el de Tapiwe firmado en 1825 con las autoridades nagche, de este modo, comenzó una guerra entre los primeros y los wenteche, además de los pewenche, no obstante, los Lafkenche se mantendrían neutrales momentáneamente.

Tanto los longko Kolipi como Koñoepan ocuparon sus cargos de importancia en el ejército chileno, ocupando este factor para persuadir a otras autoridades nagche para aliarse con ellos y reconocer las leyes chilenas, lo que motivo que pronto tanto los wenteche como los pewenche se organizaran en sus territorios montañosos para malonear la depresión intermedia o nagmapu, generándose en varias oportunidades batallas formales, en otras peleas campales o simplemente pillaje, no obstante con la guerra, la credibilidad de los longko que incitaron este proceso se vio entrever, ya que a decir verdad, el liderazgo de Magniñ Wenü era mucho más querida, por tener una personalidad amable, tener mucho kimün kuyfi, ser una buena persona, ser considerado con sus enemigos, además se dice que era medio brujo. Sin embargo, sin la intervención del ejército Lorenzo Kolipí y Benancio Koñoepan lo habrían perdido prácticamente todo (animales, mujeres, tierras), pero, aún, así las cosas pintaban mejor para Marriluan y Maginiñ Wenü, aunque pronto Koñoepán se percataría de un detalle importante, su viejo enemigo Juan Kallfükürá oriundo del Lof de Külche estaba proporcionando recursos (animales, cuero, sal, armas) a los wenteche y pewenche, a través del paso Wa Hún (Panguipulli) vía que se mantenía libre de nieve todo el año. No obstante, la frontera no sería la única preocupación del Estado chileno por esos años, ya que la creación de la Confederación Perú-boliviana que obligo a Lorenzo Kolipí a viajar al norte, mientras Benancio viajaría a Argentina en busca de una alianza para aniquilar a Juan Kallfüküra, sus familiares y todos sus aliados, convencido de que la figura prominente de este longko podría ser una amenaza tanta para el Estado chileno como el argentino.

En el año 1833 se inicia la Campaña de Rosas al desierto, en contra del wichan mapu de los Rankülche, una federación que controlaba un territorio sumamente extenso que iba desde el río Cuarto, Salado por el norte, además del río Negro y Colorado por el sur respectivamente, asimismo, este wichan o coalición de familias, fue en su momento denominado tanto por españoles como argentinos como el Imperio Ranquel, debido a la extensión de este territorio, asimismo, los rankülche poseían una compleja red de poder que atravesaba todo su territorio, teniendo un lugar de reunión o kayantün en Leüfüko (río caudaloso, con abundante agua), siendo este espacio dominado por un küpal (linaje familiar) sumamente importante los Güer o zorros, siendo Paine Güer (zorro celestial) quien presidia las grandes reuniones de los rankülche, junto a su Panguitxü Güer (zorro cazador de pumas) quien había sido apadrinado a la fuerza por Mariano Rosas. En consecuencia, esto generó una alianza entre el mandatario argentino y los rankülche, en contra de Chocorí un longko tewelche aliado de los hermanos Pincheira, no obstante, Rosas rompió este pacto para extender los límites del estado argentino, instado por un singular aliado Benancio Koñoepan y parte de los Forroweche (boroanos) que crearon la confederación boroana, cuando abandonaron su territorio original estableciéndose en el límite oriental de la ciudad de Buenos Aires.

La Campaña de Rosas duraría un poco más de un año (1833-1834), desde la capital argentina dividió su ejército en tres partes una por el norte, otra por el centro y finalmente una por el sur apoyada por Koñoepán, además de los boroanos, de tal modo, que Juan Kallfükürá estructuraría un plan brillante en 1834 cuando la campaña de Rosas estaba por terminar se reunió con los Forroweche en Masalle con la excusa de un trafkintü, sin embargo, Kallfükura solo llevo armas y posteriormente asesino a más de mil boroanos desarticulando esta confederación, en castigo de sus crímenes anteriores, por su parte, Koñoepan sería traicionado en las cercanías del País de las Manzanas, siendo entregado al longko Kallfükura quien retendría a este longko en las cercanías de su toldo, pese a pedir ayuda a los gobiernos de Chile y Argentina, esta vez Koñoepan no tendría escapatoria, pues su destino ahora dependía de su peor enemigo. A finales de 1834, hubo un importante Koyantün en el Chadimapu (Wichanmapu de los Kürra), convocando a las familias rankülche, chadiche, manzaneras, williche, pewenche y wenteche para un importante juicio en contra de Benancio Koñoepan, juicio que duraría unas tres semanas, terminando con la ejecución de este longko siendo condenado a que su columna fuera quebrada en cuatro partes y fuera posteriormente decapitado; posteriormente, se desarrolló un koyang donde se analizaron fríamente los acontecimientos que estaban sucediendo tanto en el Ngulumapu como en el Puelmapu, por lo que hubo un consenso general en torno al peligro que representaban los wingka.

Los resultados más sobresalientes del koyantün serían el acuerdo mutuo sobre la defensa armada del territorio mapuche a través de una coalición bautizada como la confederación de Salinas Grandes, cuyo símbolo sería el sable de Kallfükürá, un manojo de lanzas de los longko más importantes como Paine Güer, Pangüitxuz Güer, Magñin Wenü, Vicente Katxiano Pincen, Juan Katxiel, además de una flecha en representación de Sayweke (líder de los manzaneros), y la bolaidoras de Manuel Baigorrita en representación de los Gauchos al servicio de las autoridades mapuche. Asimismo, se tomaron acuerdos de mutuo beneficio, como, por ejemplo, que ningún longko tendría derecho a mandar a los weychafe pertenecientes a otro territorio u otro wichanmapu, además, de la repartición igualitaria de animales, cuero, sal y otros productos para todas las familias mapuche, inclusive, es importante explicitar que los territorios sin uso podían ocuparlos cualquier persona no mapuche (gauchos) que reconocieran a las autoridades mapuche y quisieran ser libres, naturalmente, se eligió a Juan Kallfükürá como Ñizol Toki.

Continuará…

Armin Krause.

Versión completa  Aquí.

El amor se esta poniendo de moda

que viva

Somos cada vez más las personas que creemos que otras formas de desearse y amarse son posibles, el amor se está poniendo de moda: ya no es un asunto del que avergonzarse, ya por fin la gente entiende que no es un asunto tuyo que pertenece a la esfera de tu intimidad y privacidad. Es un asunto colectivo: lo romántico es político. Aprendemos a amar a través de la familia, la socialización, y la educación. Nos meten el romanticismo patriarcal en vena a través de la cultura: con mitos, estereotipos y roles sublimados nos explican qué es lo anormal y qué es lo normal, cómo son las mujeres y cómo son los hombres, y cómo se relacionan entre ellos. Nuestra cultura es patriarcal, nuestra forma de relacionarnos es, pues, patriarcal. La ideología de la construcción social y cultural del amor es patriarcal y capitalista, por eso amamos todos así, y no de otra manera. La buena noticia es que el amor se puede despatriarcalizar, descapitalizar, deconstruir, desmitificar, colectivizar y re-inventar, y además creo que tiene un hermoso y noble potencial revolucionario. En un mundo en el que la gente está presa del miedo y el odio, amarse es una forma de resistencia frente a la barbarie. Es el único remedio para luchar contra la soledad del individualismo, y es la única cura posible ante las enfermedades de transmisión social (homofobia, lesbofobia, transfobia, xenofobia y racismo, misoginia, machismo, clasismo, gordofobia, etc.).

Frente al paraíso romántico individual que nos promete el amor eterno, somos muchas los que seguimos deseando alcanzar la utopía colectiva, aquella en la que todos nos salvamos creando redes de cooperación y ayuda mutua. El capitalismo nos quiere aislados, de dos en dos, en niditos de amor en los que nos permanecemos muy ocupados sosteniendo inútiles luchas de poder, tratando de adaptar los mitos del romanticismo patriarcal a la realidad sin mucho éxito. El capitalismo patriarcal nos quiere celosos, monógamos, posesivos, amargados, miedosos, con complejos e inseguridades, y sumergidos en las guerras románticas, entretenidos en el diseño de estrategias que nos sirvan para retener al otro, para enamorar al otro, para dominarlo y hacerlo nuestro. El patriarcado neoliberal nos quiere divididos en dos grupos, y nos hace creer que hombres y mujeres somos muy diferentes, pero complementarios. Somos mitades que, si se juntan, forman una unidad perfecta. En realidad, estas milongas románticas sirven para que  asumamos como natural esta forma de organizarse en jerarquías de manera que unos pocos dominen al resto. Sólo que en lugar de luchar contra los pocos que tienen el poder, los medios, las tierras, los bancos, y los puestos de poder, lo que el capitalismo quiere es que nos entretengamos mejor en hacer la guerra permanente contra nosotras mismas, y entre nosotras. Si lo pensáis bien, cuanto más tiempo y energía malgastamos en estas batallas, menos dedicamos a la lucha por nuestros derechos fundamentales. Cuanto más insatisfechas estamos, más queremos escapar de la realidad que no nos gusta, por eso nos encantan los deportes de riesgo, la fiesta, las drogas naturales y las de diseño, las legales y las ilegales, los viajes exóticos, las novelas y películas románticas. En esto consiste el romanticismo patriarcal: ya en el siglo XIX se vio que los románticos en lugar de cambiar colectivamente la realidad que no les hacía felices, preferían construir su propio paraíso del amor, perderse en ensoñaciones, escribir poemas y cuentos muy trágicos o muy lindos. Y al final como la realidad nunca casaba con sus sueños, y su amor no era correspondido, después de quejarse mucho en sus obras artísticas se pegaban un tiro para pasar al olimpo de los mártires románticos, esos seres sensibles y extraordinarios incapaces de aceptar un rechazo o de asumir la realidad. Nada de querer lo mejor para la sociedad de su tiempo: los románticos querían su droga del amor, y vivían felices  soñando con la llegada al paraíso, ese lugar en el que una sola persona cubrirá todas nuestras necesidades emocionales y materiales, ese espacio el que seremos felices para siempre. Y, sin embargo, no todo el mundo se aísla y malgasta su tiempo en buscar su media naranja para salvarse a sí mismos. Son muchísimas las personas que hacen barrio, que se organizan, que salen a la calle a protestar contra las injusticias, las guerras, la desigualdad, la explotación y la violencia. Y todas esas personas creemos en un mundo mejor, y soñamos con poder parar la maquinaria de la explotación a la que estamos sometidos los humanos, los animales y la naturaleza. Sabemos que podemos organizarnos económica, social y políticamente de otra manera, y que nuestras relaciones podrían mejorar o cambiar si nos lo trabajamos individual y colectivamente.

Somos unos pocos, pero somos cada vez más. Leemos libros y blogs, nos apuntamos a talleres, lo trabajamos en nuestras asambleas, lo convertimos en tema de tesis doctoral, lo compartimos con nuestros grupos de amiga y amigos… vamos buscando la manera de querernos más y mejor, de expandir el amor en forma de redes de afecto, de construir relaciones en red que funcionen bajo los principios de la solidaridad, la cooperación, la empatía, y la ayuda mutua. Si nos quieren compitiendo entre nosotros, peleando por los escasos recursos, explotados por unos pocos, y echándonos la culpa los unos a los otros, el camino para salir de la barbarie no es la salvación individual, sino la colectiva. Juntos somos mejores, y hoy, que me levanté optimista, me di cuenta de que somos cada vez más los que estamos apostándole al amor solidario, y a la amor compañero: un amor en el que cabemos todas y todos, sin exclusiones y sin violencias. Estamos construyendo una nueva filosofía del amor que no sea jerárquico ni se base en el concepto de propiedad privada. No queremos las estructuras verticales, no queremos someternos o dominar, sino aprender a crear relaciones horizontales y en red.

El amor compañero es un amor para celebrar, para aprender, para luchar por nuestros derechos, para ayudarnos, para crecer, para organizar nuestros recursos, para construir normas propias, para destrozar las antiguas estructuras que nos oprimen…Este amor compañero está basado en el respeto, el buen trato, la ternura, la honestidad, y la generosidad. Es ese amor de la gente que se trata de tú a tú, que se relaciona desde la empatía y desde el intercambio de energías positivas, desde las ganas de vivir la alegría colectivamente. Es una forma de quererse basada en la solidaridad y el compañerismo, y sirve no sólo para practicarlo en la fábrica, en la oficina, en la asamblea, además sirve también para la pareja. El amor compañero en pareja consiste en juntarse libremente para compartir la vida el ratito o los ratitos que queramos estar juntos. No se construye como el amor romántico desde el interés o la necesidad, sino desde la libertad y las ganas de estar juntos. En el amor compañero no se firman contratos esclavizantes ni se hacen promesas irreales de futuro: se disfruta como se disfruta la amistad, en el aquí y el ahora. Yo concibo el amor compañero como una forma de relacionarse libre de violencia, y de machismo. Lo construyo con mi pareja trabajándome mucho por dentro, y se vive mucho mejor sin sentimientos de posesividad, sin celos, sin miedos y sin obsesiones. Se trata de disfrutar, de acompañarse, de pasarlo bien, de darse calorcito humano, de reírse mucho, de conversar rico, de compartir placeres, de crecer juntos, de cuidarse mutuamente. El amor compañero se expande y se multiplica, y da para abastecer a todo el entorno de los enamorados, nunca se encierra en sí mismo. No importa si es monógamo o poliamoroso, que permanezca estable o vaya cambiando, no importa si es entre dos o si hay más participantes, lo importante es que la relación esté llena de amor del bueno. El amor compañero está basado en la honestidad y la coherencia, dos de sus pilares fundamentales. Por eso se parece mucho a la amistad, y además tiene mucho y muy buen sexo. Porque se ha alejado de los mandatos que reducen el placer a la fricción de los genitales y no se centra en el coito, sino en el placer de todo el cuerpo, y en el de todos los cuerpos de las personas a las que nos unimos para compartir y disfrutar. Es una manera de vivir el erotismo sin sadismo y sin masoquismo. En ella se comparte la responsabilidad de la anticoncepción y la reproducción, se trabaja en equipo, se aprende en compañía. En el amor compañero el sexo no se utiliza a cambio de amor. El sexo es para comunicarse, y disfrutar: no se concibe como una moneda de cambio ni una transacción, y no se concibe separado del amor: el sexoamor es una forma de quererse, no son dos cosas diferentes.

Así pienso y siento yo el amor compañero: gente que se relaciona desde la coherencia entre lo que sienten, lo que piensan, lo que dicen y lo que hacen. La relación se construye desde la idea de que yo tengo los mismos derechos que tú, y podemos tratarnos como compañeros el tiempo que estemos juntos, y podemos seguir queriéndonos durante la ruptura, y después. No se pierde en tiempo en guerras, los enamorados no se convierten en enemigos, no hace falta diseñar estrategias, jugadas sucias, no es necesario manipular: el amor compañero se construye desde la amistad, la honestidad y la confianza mutua, con mucho respeto y sinceridad. El compañerismo es, pues, una forma de relacionarse con la gente igualitariamente, sin jerarquías, sin dominación ni sumisión, sin sufrimientos, sin dependencias. Es una forma de relación que construimos con los amigos y las amigas: también podemos hacerlo con la pareja. Cuesta mucho, creo que sobre todo les cuesta mucho a los hombres, porque en la cultura patriarcal los compañeros son siempre otros hombres. Las mujeres se representan siempre solas, sin amigas, ni hermanas, ni madre, ni primas, ni vecinas, ni compañeras de grupo, de casa o de trabajo. Los hombres en cambio valoran mucho sus amistades con otros hombres, y en la adolescencia y la juventud jamás consideran que nosotras seamos sus iguales. Somos gente rara, somos distintas, somos inferiores, somos misteriosas, y sólo se relacionan con nosotras para follar, porque una chica no es una persona digna de ser tu amiga, es una cosa a la que conquistar, usar y tirar. Ese es el machismo más rancio que impide a los hombres disfrutar del amor compañero con otras mujeres. Por eso es tan importante derribar los prejuicios y los estereotipos: tenemos que darnos la oportunidad de conocernos, de desobedecer los mandatos de género, de pensar juntos el tema del amor, de desmontar y desmitificar el amor, de cuestionarnos a nosotras mismas y cuestionar la cultura del amor en la que hemos sido educadas.

Yo soy optimista, creo que desde que terminé mi tesis sobre el amor romántico, cada vez siento que somos muchos escribiendo, debatiendo, usando la imaginación, y reconstruyendo el amor. Queremos liberarnos del masoquismo romántico, de las relaciones infernales, de los miedos, los odios y las guerras, los sacrificios, los sufrimientos, las etiquetas, las jerarquías, las dicotomías, los estereotipos mandatos de género, los egoísmos, y la violencia. Y creo que es un trabajo apasionante el poder hacerlo en pareja, y a solas, y con la gente. Son muchos años de patriarcado encima, ni lesbianas, bisexuales ni gays se salvan, también tienen que trabajárselo como las heteras. No vamos a borrar de un plumazo todo lo que heredamos de nuestros ancestros porque despatriarcalizarse requiere de mucho trabajo: tenemos que dejar de etiquetar y generalizar, tenemos que dejar de utilizar el pensamiento binario y empezar a utilizar el pensamiento complejo para poder entender todos los patriarcados que nos habitan. Gracias a ese trabajo de desmontar el romanticismo patriarcal, podemos fabricar nuestras propias herramientas para aprender a querernos bien. Sería más fácil si de pequeñas recibiésemos educación sexual y emocional para aprender a expresar y gestionar nuestros sentimientos, para aprender a disfrutar con la diversidad, para aprender a relacionarnos en igualdad. Si nos enseñasen en la escuela a aprender a relacionarnos desde el buen trato y el respeto mutuo, a desaprender todas las estructuras, y a desaprender la violencia romántica. Si en las escuelas pudiésemos analizar la realidad desde una perspectiva crítica, cuestionaríamos todos los mitos con los que nos seduce el romanticismo patriarcal. El objetivo es que nos creamos todo el cuento, y nos entretengamos en soñar un paraíso individual con el que olvidarnos del mundo. Para no caer en la estructura machista del romanticismo, tenemos que contarnos otros cuentos, darle la vuelta a las historias, imaginar otros finales felices posibles, eliminar los príncipes azules y las desvalidas y sumisas princesas rosas, crear personajes potentes que muestren la complejidad y la diversidad de nuestro mundo. Creando nuevos personajes, podremos conocer otros modelos de masculinidad y feminidad y tendremos más herramientas para cuestionar el modelo hegemónico basado en la guerra de los sexos.

Esta educación sexoamorosa debería empezar en la infancia y no terminar nunca: todos y todas necesitamos herramientas para aprender a querernos mejor, para disfrutar del placer sin culpa, para aprender a amar desde la libertad, para aprender a decirnos adiós con amor, para aprender a construir relaciones igualitarias libres de violencia y de machismo. Con estas herramientas podremos construir enormes redes de afecto para hacer frente a la pobreza, a la precariedad, a la explotación. Esas redes serían una forma de resistencia frente a un sistema que no es capaz de asegurar nuestro bienestar ni garantizar nuestros derechos más básicos. Para poder organizarnos mejor, para relacionarnos de otra manera y transformar el mundo en el que vivimos, tenemos que trabajarnos los patriarcados que nos habitan. Liberarnos de la necesidad de dominar a los demás, aprender a convivir con la gente que nos rodea, aprender a querernos sin poseernos, aprender a unirnos y separarnos con amor. Necesitamos nuevas estructuras emocionales, nuevos modelos amorosos, nuevas formas de amarnos que nos permitan relacionarnos horizontalmente, sin jerarquías, sin estructuras de dominación ni sumisión. Necesitamos más amigas, más amigos, y menos enemigos. Necesitamos dejar a un lado a la soledad, multiplicar la gente a la que queremos, ensanchar el concepto de amor, sacarlo a las calles y las plazas, a los lugares de trabajo, al barrio, al estadio de fútbol, al concierto, a la asamblea…. En resumen, necesitamos con urgencia un amor compañero que se parezca a la amistad, un amor libre de machismo y de violencias, un amor en el que puedas ser tú misma, y puedas crecer junto a la otra persona el tiempo que queráis compartir un trocito de vida. Querernos bien, querernos sin hacernos daño: el reto es aprender a tratarnos con amor, a relacionarnos con madurez y con alegría, sin tener que construir sistemas de defensa en una relación en la que no somos enemigos, sino compañeros y compañeras de viaje. Hay que tratar de ser compañeros y compañeras en el amor, porque sólo se puede amar en libertad, y porque creo que es una hermosa forma de amarse: con el amor compañero podemos aprender a querernos mucho, a querernos bien, a juntarnos y separarnos cuando queramos, a estar bien con una misma y con los demás. Creo que en buena compañía es más bonito vivir el presente, se disfrutar más del amor y se vive mejor… Así que me quedo con esta relación entre iguales, con el amor entre compañero, para reivindicar nuestro derecho a celebrar el amor y la amistad. Y no solo en febrero., hay que celebrarlo siempre.

 

 

 

                                                                                                                                       

 

 

Esa virulenta izquierda (Acracia 64)

Casi todo el mundo estará de acuerdo en que vivimos en una sociedad profundamente molesta. una de las manifestaciones más extendidas de la locura de nuestro mundo es el izquierdismo, así que una discusión sobre la psicología del izquierdismo nos puede servir de introducción al debate de los problemas de la sociedad moderna en general.

El izquierdista no es típicamente la clase de persona de la que sus sentimientos de inferioridad hacen de ella un bravucón, un egoista, un valentón, un promotor de sí mismo, un competidor cruel. Esta clase de persona no ha perdido totalmente su confianza. Tiene un déficit en su sentido de poder y en su valor, pero aún se puede concebir teniendo capacidad para ser fuerte, y sus esfuerzos por fortalecer producen su comportamiento desagradable. Alegamos que TODOS, o casi todos, los fanfarrones y los competidores despiadados sufren sentimientos de inferioridad.. Pero el izquierdista: sólo puede sentirse fuerte como miembro de una organización grande o un movimiento de masas con el cual identificarse.

El izquierdista del tipo sobresocializado trata de huir de su correa psicológica y reafirmar su autonomía rebelándose. Pero normalmente no es suficientemente fuerte como para rebelarse contra los valores más básicos de la sociedad. Generalmente hablando, las finalidades izquierdistas de hoy NO están en conflicto con la moral establecida. Antes bien, la izquierda toma un principio de la moral establecida, lo adopta a su manera y entonces acusa a la corriente mayoritaria de la sociedad de violar ese principio. Ejemplos: igualdad racial y de los sexos, ayudar a la gente pobre, paz como opuesto a la guerra, generalmente pacifistas, libertad de expresión, amabilidad a los animales. Aún más fundamental la obligación de la persona de servir a la sociedad y la obligación de la sociedad de hacerse cargo de la persona. Todos estos han sido valores profundamente arraigados de nuestra sociedad (o al menos por mucho tiempo de su clase media y alta). Hay bastantes personas de la clase media y alta que se resisten a algunos de estos valores, pero normalmente su resistencia está más o menos encubierta. Tal resistencia aparece en los medios de masas sólo con una extensión muy limitada. El principal impulso de propaganda en nuestra sociedad es en favor de los valores declarados. La principal razón de que estos valores hayan resultado, por así decirlo, como los valores oficiales de nuestra sociedad es que le son útiles al sistema industrial. La violencia se desaprueba porque trastorna el funcionamiento del sistema. El racismo se desaprueba porque los conflictos étnicos también lo trastornan, y la discriminación malgasta el talento de los miembros de una grupo minoritario que pueden ser útiles para el sistema. La pobreza debe ser <> porque la clase baja causa problemas al sistema y el contacto con ésta abate la moral de las otras clases. Las mujeres son animadas a tener carreras porque su talento es valioso para el sistema y, aún más importante, por medio de trabajos regulares las mujeres están mejor integradas en el sistema y se atan directamente a él antes que a sus familias. esta ayuda a debilitar la solidaridad familiar. (los líderes del sistema dicen que quieren fortalecer la familia, pero lo que realmente quieren decir es que procuran que la familia sirva como herramienta eficaz para socializar a los hijos de acuerdo con sus necesidades. Razonamos que el sistema no puede permitir a la familia o a otro grupo social de pequeña escala ser fuerte y autónomo). Estos valores son explícitamente o implícitamente expresados o presupuestos en mucho del material presentado por los medios de comunicación de corriente de opinión mayoritaria y por el sistema educativo. Los izquierdistas del tipo sobresocilizados, normalmente no se revelan ante estos principios, sino que justifican su hostilidad a la sociedad afirmando (con algún grado de verdad) que está viviendo conforme a ellos.
Los izquierdistas más peligrosos, que son, aquellos que están más hambrientos de poder, estàn frecuentemente caracterizados por la arrogancia o por un enfoque dogmático de la idelogìa. No obstante, lo màs peligrosos de todos pueden ser ciertos tipos de sobresocializados quienes evitan despliegues irritantes de agresividad y se refrenan de hacer publicidad de su izquierdismo, pero trabajan rápido y discretamente promoviendo valores colectivistas, técnicas psicológicas <> para socializar a los niños, la dependencia del individuo al sistema, y todo eso. Estos cripto-izquierdistas (como los podemos llamar) están próximos a ciertos burgueses en lo que atañe a acciones prácticas, pero difieren de ellos en psicología, ideología y motivación. El burgués corriente intenta llevar a la gente bajo control del sistema para proteger su modo de vida, o lo hace simplemente porque sus actividades son convencionales. El criptoizquierdista intenta llevar a la gente bajo el control del sistema porque es un verdadero creyente en una ideologìa colectivista. Se diferencia del izquierdista medio del tipo sobresocializado por el hecho de que su impulso de rebeldía es más débil y está más firmemente socializado. Se diferencia del burgués corriente bien socializado por el hecho de que hay una profunda carencia en su interior que le hace necesario consagrarse a una causa y sumergirse en una colectividad. Y puede que su impulso (bien sublimado) por el poder sea más fuerte que aquel del burgués medio.

Ted. Kaczynsky. (La sociedad Industrial y su futuro)

Maüñimin III: El país de las manzanas o el Puel Willimapu (Acracia 64)

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Lo que antiguamente se conoce como el país de las Manzanas, fue un territorio que se ubica actualmente en el noroeste de la Patagonia, entre tres ríos principales; el Negro hacia el sur, el Colorado hacia el norte y hacia el oeste el Limay; formando una especie de triangulo cordillerano, sumamente fértil. Evidencias arqueológicas contemporáneas apuntan a la existencia de restos materiales de cerámica en las actuales provincias de Newken (Neuquén) y Kürri Leüfü (Río Negro), lo que puede interpretarse como fruto de la temprana influencia williche en la zona, evidentemente, es sumamente importante considerar que la cordillera o Füxa Mawiza, nunca se materializo como una barrera o limite político para los habitantes tanto del Ngulumapu como del Puelmapu, respectivamente. No obstante, es importante precisar que dentro de los límites geográficos del país de las Manzanas también existían otras sociedades como los Poyas, un tipo diferente de sociedad a la mapuche histórica, que practicaba la poliandria, es decir, las mujeres podrían tener varias parejas, además sus maridos tendrían que abandonar la residencia o el toldo de su madre para ir al de su nueva esposa, además de los Gününa küna, quienes fueron bautizados por los primeros williche como tewelche o gente brava, dada las confrontaciones entre estas dos sociedades. El proceso de formación federativo en el Puelmapu, es posterior al del Ngulumapu debido a un fenómeno dispar frente a la presencia wingka, que, en estos dos territorios vario bastante, por un lado, al oeste la presencia hispana fue notablemente constante y obligo a la población de este lado de la cordillera a generar una lógica de organización federativa, con el objetivo de generar una resistencia más o menos colectiva. Por el contrario, la presencia española en Buenos Aires se diluyo luego de 1541, año en que la ciudad fue asolada por los querandíes, guaraníes y charrúas, no obstante, en 1580 fue refundada, teniendo esto profundas repercusiones en la demografía de la región, considerando tanto que los militares españoles asesinaron a la población de forma física, o el hecho puntual de que éstos arrearan el ganado cimarrón hizo que las familias puelche murieran de hambre o producto de las nuevas enfermedades que trajeron los europeos. El país de las Manzanas, debido a su ubicación estratégica en área geográfica cordillerana de difícil acceso, fue un lugar de refugio donde se establecieron miles de familias williche procedentes de diversos territorios, presionadas por los enclaves coloniales de Valdivia, Osorno y Castro, por ende, muchas de estas familias huían de las encomiendas. Las nuevas familias wiliche que se establecieron entre los ríos Colorado y Negro respectivamente, traían consigo semillas de manzanas que plantaron para su sustento propio, ya que la región carecía de araucarias, aunque, existían animales como el luan (guanaco), wemul y el choyke, además de las vacas y caballos criollos que proliferaron en la pampa luego del paso de los españoles en Buenos Aires. Posteriormente, la región siguió recibiendo familias refugiadas desde distintos puntos de la pampa luego de la penetración de los soldados españoles, que, inclusive, llegarían hasta la región donde se encuentra actualmente el lago Nawelwapi, básicamente si consideramos este factor sumado a las malocas que los wingka realizaban desde Chiloé hacia el norte de la Patagonia, generaron un contexto insoportable para la supervivencia de la cultura mapuche en términos generales. No obstante, a finales del siglo XIV este contexto se pudo revertir en base al surgimiento de los Wichan mapu, es decir, la reestructuración política de la sociedad mapuche en pos de supervivencia, como ya mencionamos anteriormente el último de estas organizaciones en crearse en el Ngulumapu sería el Füxa willimapu, cuyo esfuerzo para expulsar a los wingka se vio truncado debido a la formación de Calbuco como un reducto español donde se organizaban ataques en contra de las familias williche.

En la práctica, el Füxa Willimapu fue el Wichan mapu más extenso del Ngulumapu y aparentemente el que contaba con mayor población, no obstante, los williche tuvieron que lidiar con los mismos problemas que sus vecinos del norte, considerando que la presencia hispana no se diluyo con la destrucción de sus fuertes y ciudades, es decir, la voluntad de los españoles de reconquistar su enclave colonial austral no cesaría o por lo menos esto lo entendieron rápidamente las autoridades mapuche en general. Por ende, los williche y kunkunche aprovecharon la incorporación de los individuos que trabajaron para los españoles en sus encomiendas o incluso soldados españoles que ahora servían a los toki (las autoridades militares williche), con el fin de encontrar un territorio donde abundaban las manzanas, los animales y principalmente los caballos cimarrones, que se habían transformado en el motor de la guerra dentro de la sociedad mapuche. Finalmente, se estima que en 1604 Millalikan al frente de su ejército llego al extremo sur del País de las Manzanas, debido a que tomo una ruta alternativa (y más larga) a través de la actual provincia de Palena, tras arrear un número importante de caballos, los williches vencieron a las reducidas huestes españolas que estaban en búsqueda de animales y esclavos, esto sumado a que muchos williche reconocieron la prominente familia del célebre Toki Millalikan, convenció a sus nuevos aliados que la formaran junto a él un nuevo Wichan mapu.

Los objetivos que se plantearon entre las autoridades manzaneras y williche fueron prácticamente unánimes, los españoles dejarían de ser un dolor de cabeza para las familias de este territorio si los weychafe lograban arrebatarles el ganado suelto que los españoles habían estado arriando en la pampa, dejándolos en cercos que impedían cazar a estos animales como se hacía recurrentemente cuando el ganado cimarrón estaba suelto. Naturalmente, como era de esperar la unión general de un número indeterminado de familias que no compartían un vínculo familiar común, es decir, provenían de territorios diferentes o incluso pertenecían a una cultura diferente como los poyas, fue compleja, pero, la presión de los españoles, sumado a que tanto los williche como los kunkunche supieron hacer alarde de sus avances tecnológicos, estratégicos y militares fueron un factor determinante para que gran parte de los Gününa küna se incorporaran al ejercito de Millalikan (a punta de lanza). Evidentemente, la estrategia de dejar a los españoles sin recursos (ganado) fue un éxito rotundo, ya que sin los caballos su desplazamiento era sumamente lento, lo que, sumado a la destrucción de los cercos, termino con la presencia winka en el Puelmapu, lo que llevo a los williche a llegar hasta la actual Bahía Blanca, sorprendentemente, los williche cambiaron la balanza de poder, esparciendo su influencia cultural por toda la pampa.

Para la mayoría de nuestros lectores, les puede sonar un poco extraño que el incremento de poder y recursos que generaron tanto los williche como los manzaneros hayan generado una suerte de guerras fratricidas entre sus vecinos los pewenche y los tewelche de más al sur, no obstante, como se reiteró en capítulos anteriores sobre el Mauñimin, generar una lógica federativa era un medio y no un fin en sí mismo, es decir, la guerra por así decirlo o el malón en realidad era un fenómeno necesario para el balance de poder y es un factor imprescindible para evitar la conformación de una estructura de poder separado del cuerpo social o en términos más simple un Estado. De tal modo, por su ubicación estratégica el país de las manzanas se constituyó como un lugar de paso entre el Ngulumapu y el Puelmapu, ya que los williche establecieron una red comercial o un trafkintuwe que iría desde Bahía Blanca hasta Pukatriwe pasando por este wichan mapu, además, el conocimiento de los manzaneros en cuanto a los pasos cordilleranos facilito los malones que realizaban los williche en contra de los pewenche, naturalmente, estos conflictos se fueron condensando con pactos de paz pasajeros, dependiendo del contexto, como, por ejemplo, cuando Buenos Aires recibía refuerzos militares desde España, considerando su ubicación más privilegiada que los puertos de la gobernación de Chile. Desde una perspectiva más cultural, los manzaneros al tener conocimiento de varias lenguas pudieron difundir influencias culturales sumamente fuertes en la población del sur del río Negro.

A fines del siglo XVIII la presencia williche tanto en la pampa, como en el país de las manzanas se fue consolidando cada vez más, hasta el punto que la gente del sur termino ocupando gran parte de la actual provincia de Río Negro, y gran parte del norte de la Patagonia. No obstante, a mediados del siglo XIX muchos williche escapando de la colonización alemana en Valdivia y Llankiwe huyeron hacia el país de las Manzanas, inclusive se sabe que este fenómeno ocurrió incluso durante el contexto de la guerra civil de los criollos chilenos, mal llamada guerra de independencia donde muchos criollos terminaron sus últimos días entre toldos y manzanos. En efecto, a medida que transcurría el siglo XIX la expansión de los Estados nacionales de Chile y Argentina suponían un grave peligro para las familias mapuche tanto en el Puelmapu como en el Ngulumapu, es así que se creó en base a la iniciativa de Juan Kallfükura La Confederación de Salinas Grandes, que Integraron al Ranküllmapu, al Chadimapu, y al País de las Manzanas por un lado y por otro a los Pewenche, Wenteche, además, de los territorios que estaban bajo la influencia cultural y política del Lof de Külche, cada Wichan mapu nombro un Ñizol longko, de ahí, que el representante de los manzaneros fue Valentín Sayweke, quien junto a Vicente Katxiano Pincen, Panguitruz Güer, Juan Katriel, Juan Kallfükurrá y su hijo Manuel Namunkurrá, además, de Manuel Baigorrita un gaucha, opusieron una resistencia que perduraría tres décadas.

La industrialización de la guerra termino quebrando la resistencia mapuche en la pampa y en la Araucanía respectivamente, los últimos actos de resistencia de Manuel Namunkurrá en Ñorkin, actual provincia de Neuquén, concluyeron con su rendición en 1884, la coalición de chadiche y pewenche en la cordillera no fue capaz de soportar el crudo invierno, además de los embates del ejército argentino. Julio Argentino Rocka, uno de los mayores genocidas que ha existido en el continente, un hombre que pasaría a la historia de su país por asesinar más seres humanos que Perón o Videla solo le bastaba ocupar el norte de la Patagonia, donde se encontraba el país de las Manzanas, territorio que aún contaba con unos sesenta mil habitantes, no obstante, su población se redujo considerablemente en un par de años, luego de que Rocka invadiera el Lago Nawelwapi, las tolderías se trasladarían hacia Chubut donde un grupo de tres mil williche trato de organizar una suerte de resistencia, aliándose con los tewelche, todo esto sería en vano, ya que a finales de 1885 Valentín Sayweke, Inakayal, entre otros longko manzaneros presentaron su rendición a Rocka en el fuerte de Junín de los Andes. De la población numerosa que ostento el país de las Manzanas, a fines del siglo XIX a duras penas sobrevivían tres mil almas, que fueron deportadas a Buenos Aires, muchos niños fueron adquiridos en subastas, los últimos longko y sus weychafe caminaron por las calles de la capital argentina engrillados ¿este es el gran triunfo de la civilización de la cual tanto se jactan los políticas argentinos y chilenos de la época?

 

El Lanquino Ácrata.

Articulo y periódico completo aquí https://periodicoacracia.files.wordpress.com/2017/03/acracia64-online.pdf

Maüñimin II: El federalismo histórico mapuche (Acracia 63)

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El arribo de los primeros conquistadores españoles en el Ngulumapu alrededor del año 1536 encabezada por Diego de Almagro, encuentra un territorio fracturado políticamente debido al fin de sesenta años de ocupación incaica, caracterizada, por una serie de luchas que desangraron el valle central por las disputas políticas que se suscitaron entre las autoridades burocráticas incaicas y las autoridades que anteriormente habían aceptado la autoridad político-religiosa del Sapa Inca; al parecer esta amarga disputas continuaron hasta mucho después de que Almagro abandonará su iniciativa de conquista al no encontrar oro, finalmente, el kuraka de Mapocho Wilka se alineó con la expedición de Pedro de Valdivia con el fin de mantener su estatus político en un imperio prácticamente inexistente. Tras diez años de guerra sin tregua los winka terminan anexando el valle central, anteriormente, Wilka había intentado extender la frontera del Maule, pero, esto fracasó en gran medida gracias a la intervención política longko Kolo-Kolo quien se dice era “señor” de Cañete, ya de avanzada edad era koyantufe y con un dominio de ragiñelwe o la capacidad de solucionar conflictos, anteriormente, había derrotado las fuerzas de Wilka alineando a los territorios de Tukapel, Purén y Penco, posteriormente, luego de un koyantün celebrado en Cañete se eligió a Kurriñanko longko de Puren Toki para enfrentar a Pedro de Valdivia en la batalla de Andalién que duró un día entero, en el ardor de la batalla los wingka parecían vencer, pero, el mismo Kurriñanko decapitó a Wilka dando un vuelco al desarrollo de la batalla.

Los dos años posteriores a la victoria de Andalién son más bien breves, los españoles encabezados por Pedro de Valdivia protagonizan la batalla de Penco derrotando a los weychafe de Kurriñanko, además de asesinar a este último, toman prisioneros a muchos cautivos incluyendo al hijo del difunto Toki, Leftxarü. Posteriormente, Valdivia funda una serie de ciudades y fuertes, lo que consolidó la presencia ibérica en el Ngulumapu, a diferencia del Puelmapu donde una colaboración de los Tupi Guaraní, Charrúas y Querandíes (nombre Guaraní para denominar a los puelche de la pampa) aseguró el sitio y posterior destrucción de la joven Buenos Aires refundada recién en 1580; bajo estos parámetros, hay que definir que los habitantes del Ngulumapu reaccionaron de dos formas frente a la presencia wingka, una era combatirlos al considerarlos extranjeros y otra era aliarse, pero, ¿Por qué? La respuesta es sencilla, la lógica de alianzas (política, religiosa, económica, etc.) solo se desarrollaban con territorios colindantes o bien con familias que compartieran un mismo origen, por lo que la gente proveniente de otros espacios ajeno era vista con desconfianza, es decir, si existía la posibilidad de emprender un malón se privilegiaba la autonomía de los weychafe de un territorio, antes de generar un koyantün con gente extraña. Al parecer, este fenómeno les otorgó una ventaja innegable a los wingka, como, por ejemplo, en la fundación de la ciudad de Valdivia los españoles recibieron el apoyo activo de las familias oriundas de Marriküpan, un territorio encabezado por diez longko, alineados con los williche de Wenü Leüfü (Río Bueno) encabezando una guerra en contra de los molüwe de Pukatriwe, Pilmayken y Chaurakawin.

Irónicamente, lo que generó la invasión española fue una guerra fratricida, lo que a la postre desarrollaría dos fenómenos importantes; el primero la migración producto de la guerra hacia la cordillera y segundo un cambio político dentro de la fragmentada sociedad nguluche, donde aparentemente las alianzas familiares tradicionales que se generaban habitualmente para las guerras internas no serían suficientes para enfrentar a un enemigo tecnológicamente superior, bajo estas circunstancias, Kolo-Kolo quien ya sabía perfectamente las circunstancias en las que habían caído los quechuas en Perú (esto gracias al sistema de comunicación del camino del Inka y los chasquis), entendió que si las disputas o guerras internas se mantenían, la labor de los españoles para conquistar el resto del Ngulumapu sería relativamente fácil, por ende, la solución planteada por este longko fue organizar un füxa koyang que involucraría a todos los longko y weychafe que se oponían a los winka, eligiendo como Toki general a Kallfüllikan longko del molüwe de Pilmayken y descendiente de Kintuante. Aparentemente, esta frágil alianza tuvo resultados positivos a corto plazo, tras la destrucción de los fuertes de Arauco, Tucapel y Purén, las huestes de Valdivia en socorro de los soldados de Tucapel son emboscadas y el Gobernador es ultimado. Posteriormente, luego de la victoria sobre las fuerzas de Francisco de Villagra son diezmadas, más tarde la ciudad de Concepción fue destruida tres veces, en un poco más de dos años los españoles fueron reducidos a Valdivia y la Imperial.

Los acontecimientos posteriores al  wichan organizado para afrontar la primera oleada wingka en el Ngulumapu se disolvió rápidamente, en parte por las disputas de poder entre longko, además Pedro de Villagra ocupó Mariquina como una base militar para atacar a los williche, por ende, Kallfüllikan, Kalfurungui (Galvarino), Penco y Rengo protagonizaron una serie de escaramuzas exitosas que terminaron con la vida de Villagra, por su parte, Leftxarü fracasó en su intento de destruir Santiago pereciendo a orillas del río Mataquito. Tras el arribo de Martín García Hurtado de Mendoza los mapuche no fueron capaces de volver articular sus viejas alianzas, aunque, Kallfüllikan fue capaz de destruir dos fuertes españoles, este último sería incapaz de vencer al nuevo Gobernador en Millarapue, donde Kallfürungui y otros longko fueron cruelmente ahorcados. Posteriormente, Kallfüllikan desprestigiado fue traicionado, siendo ejecutado por los wingka sus miembros fueron cercenados, lo que finalmente tuvo las consecuencias imprevistas para los planes del Gobernador, ya que la ejecución del que había sido en vida longko de Pilmayken, lo transformó en un mártir, más tarde su hijo Lemukawin movilizó a otros moluwe (territorios) para impedir el avance del Gobernador Martín García Hurtado de Mendoza quien pretendía llegar hasta al Estrecho de Magallanes, no obstante, luego de fundar Osorno su hueste sería interrumpida por Lemukawin con un ejército considerable, que desplegaba nuevas unidades como los trangol-laf (arcabuceros) y las piezas de Artillería, luego de su victoria Lemukawin y sus weychafe estuvieron celebrando dos semanas su victoria, destruyendo posteriormente Osorno.

El nombramiento de García Hurtado de Mendoza fuera elegido como Virrey del Perú, la situación en la guerra prosiguió con un viejo enemigo Francisco de Villagra, poco antes de su muerte se suscitaron combates en el fuerte de Lincoya, en las proximidades de Cañete, además, de Angol y Mareguano, todos estos combates terminaron en una suma de estrepitosas derrotas para los wingka (en el fuerte de Mareguano, todos sus efectivos fueron asesinados a pedradas). Los mapuche poco a poco asociaron que sus alianzas que sobrepasaba sus lógicas políticas tradicionales en base al parentesco, no obstante, la lógica del weichan mapuche seguía sin poseer una connotación colectiva, inclusive, es importante destacar que los pewenche no se incorporarán a la guerra hasta 1580, en gran medida debido a la presión wingka sobre la cordillera del Gobernador Alonso de Sotomayor, además, no olvidemos que por esos años, en el Puelmapu sería refundada Buenos Aires que junto a Mendoza serían las plataformas militares perfectas donde los españoles se dedicaron a robar caballos, vacas cimarrones, además, de asesinar a cuanto puelche pudieran ajusticiar, ya que los españoles sólo reducían a las encomiendas a los nativos que tuvieran nociones de agricultura, mientras, que los cazadores recolectores sólo eran asesinados al no verles utilidad práctica para la economía colonial, en pocas palabras, poco a poco se evidenció que los wingka representaban una amenaza para todos. Por otra parte, la situación en el Ngulumapu no era mejor, la explotación y abusos en las encomiendas eran intolerables, además, los wingka obligaban a las familias mapuche a entregar a sus hijos a las misiones y ensuciaba los linajes, tomando indebidamente mujeres que aún no habían formado un matrimonio formal, este conjunto de actos indignó a los aliados de los españoles y propició el desastre que caería sobre éstos últimos.

La trascendencia del levantamiento de 1598, sería que su organización se generaría con unos once años de anticipación, el éxito militar experimentado en los años posteriores a la muerte del gobernador Oñez de Loyola se basaría en romper todo vínculo de amistad con el wingka, en definitiva, sería la articulación de todos los actores sociales de los territorios que componían el Ngulumapu deberían obedecer a un mismo objetivo, es decir, la consecución de la libertad. Ya no se cometerían los errores del pasado, se crearían los wichan mapu sobre la base de los Fütal mapu, el Lafkenmapu desde la desembocadura del río Biobío hasta el Toltén, Forrowe (Boroa crearía un wichan independiente); el nagmapu (abajinos) en la depresión intermedia, los wenteche (arribanos) formarían su propio wichan mapu en la precordillera; los pewenche mientras tanto formarían un wichan mapu sobre la base de su territorio que poco había cambiado, finalmente, el territorio aliado más extenso sería el Füta Willimapu, cuyo origen se materializó una vez fueran expulsados los wingka de Osorno y Valdivia, además de que todos sus aliados fueron cruelmente castigados, siendo, el caso más célebre lo acontecido en Marrikupan (Mariquina). Cada Wichan tendría a su respectivo líder militar o Toqui, Paillamaku en su calidad de koyong fue elegido líder de los lafkenche, Pilontxarü y Ancanamon liderarán a los abajinos, mientras, que Futapichón y Kuminawel liderarán a arribanos y pewenche respectivamente, para finalizar Millalikan lideraría a los weychafe kunkunche y williche.

Los efectivos del ejército español fueron aniquilados en su mayoría, debido a la sólida organización político-federativa de los wichan mapu, en la práctica, los jefes militares mapuche sólo podían inmiscuirse en aspectos militares, pero, no es prudente olvidar los aspectos espirituales que tuvo el füxa weichan de 1598, como, por ejemplo, los símbolos como las banderas que se ocuparon en las batallas contra los wingka eran amarillas y azules simbolizando el sol y el cielo, en pocas palabras la espiritualidad jugó un rol imprescindible para expulsar al wingka, inclusive, es importante destacar que previo a la destrucción de Osorno se desarrolló un largo Lepün que contó con la participación de Millalikan, Pilontxarü y Paillamakü, concluyendo cuando en mitad de la ceremonia se talló un toro de un alerce caído, cobrando éste vida, luego de este acontecimiento se concluyó la ceremonia y se procedió a atacar la ciudad. En cuanto a la organización interna, lo interesante es que políticamente los territorios seguían teniendo sus longko, elegidos en base a su linaje, capacidades personales, manejo de conflictos, etc.; además, sus autoridades espirituales seguían teniendo el mismo estatus, se respetaba la autonomía cultural, social y política de cada territorio en forma interna y de forma externa existían espacios como xawün o koyang donde participaban longko, kona, weychafe, weypife y otros actores sociales dentro de cada territorio para visualizar los estrategias para resistir el avance de los wingka.

El concepto político del wichan mapu, se extendió pronto en el Puelmapu considerando la iniciativa de Millalikan y sus weychafe en su búsqueda por caballos para fortalecer su ejército tomaron contacto con el país de las manzanas, cuyo territorio había sido poblado por sus hermanos hace ya unas cuatro generaciones, huyendo del avance wingka, en la región habitaban los poyas, un grupo que practicaba la poliandria (una mujer podía tener varios maridos) y  Gününa Küna (bautizados como tewelche, voz mapuche). Lo interesante, que resulta imaginarse la creación del primer wichan mapu en el Puelmapu, es sencillo, se formó a partir de tres grupos que poseían idiomas diferentes, patrones espirituales diferentes y otros rasgos culturales disímiles, aunque, es importante destacar que Millalikan y sus weychafe ya habían luchado en contra de los españoles hace más de cincuenta años, por ende, estaban bien preparados para establecer una lógica de resistencia que junto a sus nuevas alianzas dio buenos frutos en años posteriores, tanto así, que llegaron a expulsar a los españoles primero del norte de la Patagonia y luego de la pampa seca, finalmente, el célebre Toki llegó a Bahía Blanca, que marca un hito importante, es decir, Millalikan al ser el primogénito de Wenteyao era Ñizol Toki (líder militar máximo por derecho divino), estableciendo así un trafkintuwe que iría de mar a mar, desde Bahía Blanca hasta Pukatriwe.

Las disputas por los pasos cordilleranos, marcarían una serie de guerra fratricidas entre williche, kunkunche, poyas, puelches, Gününa Küna por un lado y por el otro de pewenche y wenteche por otro. Esto sería inevitable, no sólo porque este tipo de disputas se venían produciendo desde antes del arribo de los españoles, sino, que además existió una verdadera competencia por arriar ganado cimarrón o quitárselo a los españoles a punta de malones, además de ocupar un territorio sumamente extenso y rico. En este punto, hay que definir que los Wichan mapu eran un medio no un fin, es decir, las disputas internas al interior de la sociedad mapuche nunca se olvidaron (para bien o para mal estas continúan hasta nuestros días), por eso es importante entender que la guerra es un fenómeno cultural que existió entre los antepasados de los williche y los pewenche, además, con el caballo un malón se podía planificar en una semana y ejecutarlo exitosamente en un día o dos. Posteriormente, los Kallfükura del LofKülche y los Weitxa de Ankapomoe se incorporaron a la guerra, alineándose con los pewenche, los Kallfükura crearon su propio wichan mapu en el chadimapu o la tierra de la sal, creando también un trafkintuwe en un contexto más o menos estable, ya que durante los malones entre pewenche y williche, Buenos Aires recibió refuerzos militares de España para combatir a mapuche y Charrúas, lo que forzó una alianza entre pewenche y williche, que también fue exitosa ya que se logró expulsar a los wingka hasta el río Cuarto, finalmente, se formó el rankülmapu un territorio libre que fue poblado por williche, puelche, pewenche, nagche, wenteche, lafkenche, etc.

El procedimiento para habitar un territorio tan extenso que iba desde el río Cuarto hasta el río Negro fue simple, bastaba pedirle permiso al longko más cercano para poder asentarse, por lo general, este vínculo se sellaba con matrimonios predeterminados por las familias del Lofmapu y dependiendo de los antecedentes de la familias, esto se puede considerar como una época de apertura cultural, muy pronto se comenzó hablar de rankülche, ya que las diferencias culturales se entre los distintos territorios se debilitó, todo gracias al caballo y un espíritu de libertad inquebrantable, quizás lo que vieron los primeros williche que vieron a los poyas fue un sentimiento mutuo de alivio de no estar solo en la adversidad. Los siglos XVII y XVIII son sinónimos de un proceso de apertura cultural que pocas veces se ha visto en la humanidad, los mapuche consolidaron su independencia política, religiosa, cultural y social respecto a la corona española, al no estar sometidos a ninguna potencia colonial europea, aunque, los parlamentos, pusieron en tensión las alianzas políticas mapuche internas, al parecer esto poco mitigo los avances de resistencia del pasado, la sociedad mapuche se había consolidado formando una red de cooperación que iba desde un lado de la cordillera a otro. Finalmente, incluso durante el siglo XIX existieron las últimas experiencias federativas del Puelmapu con la Confederación Boroana y la Confederación de Salinas Grandes.

El Lanquino Acrata.