La conquista y el genocidio en América (Acracia N°71)

Hoy por hoy, las generalizadas y autodenominadas “izquierdas” suelen arrastrar desde hace unos años la palabra GENOCIDIO al momento de referirse sobre la conquista de América. Ya es un hecho concreto para muchísima gente que durante la conquista de América hubo genocidios completos de pueblos, así como en los años posteriores de la conquista (como lo es en el caso del genocidio en Argentina y “la campaña del desierto” del general Roca). Utilizar este término (genocidio) para referirse al periodo de la conquista no es errado, y ha sido utilizado para mostrar la parte “oculta” o que estuvo más oculta en la historia tradicional que nos dijeron en el colegio y con la cual criaron a nuestros padres. Sin embargo, a pesar de que ha ayudado a hacer justicia a la realidad de los hechos, el lenguaje puede jugarnos una mala pasada y ocultar una parte importante de lo que significó la terrible conquista europea en América.

El 12 de octubre de 1492 empezó un largo proceso que llevaría a transformaciones sociales, culturales y geográficas de todo el continente que hoy conocemos como América. La conquista de América fue una conquista cultural y militar, iniciada por la corona española contra todos los pueblos que vivían en “el nuevo continente”. Además con el tiempo se sumaron más países de Europa. En una conquista se somete a una población o civilización determinada a seguir las imposiciones variadas a la población conquistada: estas solían ser religiosas, culturales, ideológicas e incluso desde un paradigma, una cosmovisión totalmente distinta, de parte del bando conquistador hacía los pobladores conquistados. Eso fue lo que ocurrió en América, esa es la razón por la cual escribo estas palabras en Español. Porque conquistaron todo el territorio, lo nombraron con sus letras y su forma de pensar, imponiendo todo lo que ellos creían correcto. Y lo hicieron por los peores métodos: masacres, guerra con sus artas tecnológicamente avanzadas contra las que poseían los locales, mentiras, abusos sexuales desde esclavas sexuales a matrimonios obligados, y genocidios (entre muchas muchas cosas). Un genocidio, es donde se extermina, aniquila, se masacra a una población o civilización completa por motivos étnicos, religiosos o ideológicas en contra de grupo grande de personas. Las conquistas, a diferencia de los genocidios, son planificadas con el fin no de hacer desaparecer del todo a la gente a quién están sometiendo, pues buscan someterlas para sacar un provecho de este (monetario, espiritual, sexual etc). Rara vez los campos, las minas, los ríos y los mares dan excedentes y productos para obtener riquezas de su explotación sin manos que mueven los picos, los remos, las palas y las redes. Para lograr una conquista exitosa entonces, es necesario doblegar a las personas que habitan el espacio geográfico que se quiere conquistar para la explotación, en este caso, de la Corona española sobre el territorio. Una vez conquistados, los conquistadores generalmente llevaban a cabo castigos y torturas ejemplares para mantener a la población local controlada. En el wallmapu tenemos el ejemplo de Caupolicán, que fue obligado a sentarse sobre una pica: mucho más arriba tenemos a Tupac, o Atahualpa: todos castigos coercitivos por medio de la represión del conquistador con un único fin: enviar un mensaje de terror y sometimiento sobre todo aquel que pensase en resistir. Esto no quiere decir en ningún momento que no hubo cientos de genocidios a pueblos por mano del hombre europeo, porque los hubo. Pero cuidado al olvidar también la parte conquistada, aquellos que vivieron esclavos de la imposición cultural, espiritual y mental del hombre blanco; que no murió y sufrió durante generaciones las torturas, las muertes y violaciones y diferentes abusos que el hombre blanco le hizo a esta nueva América para domesticarla, someterla, y explotarla.

Diego Vásquez.

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